Antecedentes
La revista Sports Medicine – Open ha publicado un artículo donde se explora la relación entre la edad, la actividad física, la ingesta de proteínas y el sexo y la incidencia de sarcopenia en adultos mayores activos.
El objetivo
El objetivo de este estudio fue explorar el vínculo entre la edad, nivel de actividad física, ingesta proteica y sexo con la fuerza del músculo esquelético, la potencia y la capacidad física de personas mayores de 50 años.
El estudio
La población mundial está envejeciendo y los niveles actuales de actividad física en adultos mayores de 50 años se mantienen de forma más prolongada en el tiempo que en generaciones anteriores. La evidencia científica ha demostrado la necesidad de la actividad física para evitar la sarcopenia, un trastorno caracterizado por la disminución de músculo esquelético, fuerza, potencia y capacidad física general. A pesar de ello, los adultos mayores activos han mostrado una pérdida de las funciones físicas, las cuales se incrementan a pesar de que en ocasiones estos superan las recomendaciones de actividad física y en mayor medida, la actividad de los adultos mayores sedentarios (> 150 min/semana de actividad física moderada o 75 min/semana a intensidad alto o combinada).
Por tal de evaluar los inputs descritos anteriormente, se seleccionó una muestra de 54 sujetos, los cuales se dividieron en 2 grupos: edad media (50-59 años) y adultos mayores (>60 años). En cualquiera de los casos, los sujetos debían practicar ejercicio físico más de 3 veces a la semana y por más de 90 minutos a la semana. Además, no podían presentar ningún tipo de limitación funcional. Antes de iniciar el estudio, todos los participantes informaron de su nivel de actividad física, determinando la intensidad, el volumen del ejercicio semanal (bajo, moderado o alto) y la modalidad del ejercicio (corredores, ciclismo, actividades aeróbicas en gimnasio o actividades combinadas). Por otro lado, completaron el cuestionario de aptitud para la actividad física (PAR-Q). A nivel nutricional, todos los participantes debían completar un diario dietético o registro de 3 días (lunes, viernes y sábado o domingo), indicando de forma detallada todas sus ingestas. Mediante estos datos, los participantes fueron clasificados con ingesta proteica baja, moderada o alta (< 0.8, 0,9-1,19 o ≥ 1.2 g/kg peso corporal al día, respectivamente).
El estudio observo cuatro principales resultados. En primer lugar, se observó que los adultos de mediana edad y adultos mayores no presentaban diferencias significativas en la composición corporal, pero sí mostraban diferencias en la fuerza, la potencia y el rendimiento. Por otra parte, el grupo con un volumen de entrenamiento más alto en adultos mayores presentaron una tendencia hacia la importancia de la fuerza en las piernas y niveles de grasa corporal más baja, aunque no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre otros resultados. También se observó que una mayor ingesta de proteínas en la dieta se relaciona con una menor masa grasa y peso corporal en comparación con el grupo con menor ingesta. Finalmente, se observaron diferencias significativas en la composición corporal, la fuerza y los resultados de potencia entre los participantes mayores activos masculinos y femeninos.
Conclusión
El estudio mostró que la edad, la actividad física, la ingesta diaria proteica y el genero puede explicar las variaciones individuales en los resultados relacionados con los cambios en la composición corporal, fuerza, potencia y capacidad en los adultos activos. Mayores comparaciones indicaron que este grupo presenta un bajo riesgo de sufrir efectos negativos causados por la sarcopenia.
Fuente
La versión completa del artículo en inglés está disponible en Open Access aquí.
Referencia
Huschtscha Z, Parr A, Poter J, Costa RJS. Sarcopenic Characteristics of Active Older Adults: a Cross-Sectional Exploration. Sports Medicine. 2021; 7(1):32.