¿Sabías que las proteínas son los macronutrientes que mayor sensación de saciedad aportan?

Las proteínas son un componente fundamental de las células y son necesarias para el crecimiento y la continua renovación y reparación de los tejidos corporales[i].

Los requerimientos de proteínas varían en función de la edad y el estado fisiológico de cada persona. Sin embargo, de acuerdo con la última opinión de la EFSA (European Food Safety Authority), se estima que el valor de ingesta de referencia para un adulto sano es de 0,83 g por kilogramo de peso corporal. En niños esta cantidad es menor y, por el contrario, en situaciones como el embarazo y la lactancia, los requerimientos diarios de proteínas se ven aumentados[ii].

Las proteínas constituyen uno de los tres macronutrientes esenciales y, químicamente, están constituidas por cadenas de aminoácidos que son uno de los principales factores que contribuyen a la sensación de saciedad1,[iii].

INTRODUCCIÓN

Los aminoácidos, constituyentes de las proteínas, y sus metabolitos son los principales agentes que determinan la saciedad. La ingesta de proteínas eleva las concentraciones de aminoácidos en el suero sanguíneo y, consecuentemente, reduce la sensación de hambre y la ingesta de alimentos en los seres humanos3.

Dentro de los macronutrientes, las proteínas tienen el mayor poder saciante, seguido de los carbohidratos y, en último lugar estarían las grasas3.

Se han descrito varios mecanismos que podrían contribuir al alto valor saciante de las proteínas dietéticas3. La sensación de saciedad está mediada por reacciones tanto físicas como hormonales, en las cuales el hipotálamo recibe, coordina y procesa diversas señales producidas por el sistema digestivo. Una vez se procesan estas señales, las distintas áreas del hipotálamo median la respuesta a través de neuropéptidos y neurotransmisores que interaccionan aumentando la saciedad

La presencia de aminoácidos en el tracto gastrointestinal induce la liberación de la hormona saciante colecistoquinina (CCK), que se libera antes del final de la comida y, por lo tanto, podría contribuir a la sensación de saciedad. Además, el tracto gastrointestinal responde a la presencia de aminoácidos liberando otras sustancias anorexigénicas como son la GLP-1 y la PYY.

HORMONAS DE SACIEDAD Y PROTEÍNA

Se ha visto que la saciedad inducida por la ingesta de proteínas coincide con un aumento de las concentraciones de hormonas anorexigénicas (GLP-1, CKK, PYY) y, a su vez, la disminución de la hormona orexigénica Ghrelina

Varios estudios han demostrado que una dieta rica en proteínas, en la que las proteínas aportan el 20-30% de la energía total de la dieta,  induce la sensación de saciedad en sujetos sanos2.

Además, se ha observado que una dieta rica en proteínas en presencia de carbohidratos estimula la liberación de GLP-1, desencadenando la liberación de insulina.

RELACIÓN ENTRE SACIEDAD Y CONSUMO ENERGÉTICO

Uno de los mecanismos de acción que se ha sugerido para explicar el aumento de saciedad inducido por la ingesta de proteínas es el gasto energético. Parece que existe relación entre el gasto de energía y la saciedad en las dietas ricas en proteínas y, en menor medida, después de una comida rica en proteínas6.

Las proteínas son los macronutrientes con mayor efecto saciante. El mecanismo inductor de la saciedad se asocia con los niveles de 5-HT, ya que en los seres humanos cuando se infunde triptófano (precursor de 5-HT), se suprime la ingesta alimenticia. Además, los aminoácidos regulan la ingesta de alimentos mediante la acción directa en el Sistema Nervioso Central (SNC) o a través de receptores localizados en el hígado y en la vena porta.

Un consumo alto de alimentos ricos en proteínas promueve una menor ingesta energética debido a las altas concentraciones plasmáticas de aminoácidos, las hormonas anoxigénicas y el aumento del gasto energético. Se debe tener en cuenta que, en función de la proteína de la que se trate, esta producirá un respuesta diferente en las hormonas anorexigénicas2.

 

 

ASOCIACIÓN ENTRE LA PROTEÍNA DE LA DIETA Y LA REGULACIÓN DEL PESO CORPORAL

En algunos estudios, se ha demostrado que las proteínas pueden desempeñar un papel clave en varios aspectos de la regulación del peso corporal. Los mecanismos por los que el aumento de proteínas en la dieta regula el peso corporal son multifactoriales.

Parece que un aumento moderado y controlado en el consumo de alimentos ricos en proteínas, en asociación con la práctica de ejercicio físico, y siguiendo una dieta con la energía adecuada a los requerimientos del individuo, puede mejorar la regulación del peso corporal a través de tres mecanismos2:

  • Favorece la retención o acumulación de masa libre de grasa a expensas de la masa grasa con un nivel de actividad física similar.

 

  • Reduce la eficiencia energética con respecto a la masa corporal recuperada.

 

  • Aumenta la sensación de saciedad ayudando a controlar el consumo de alimentos.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la ingestión crónica de grandes cantidades de aminoácidos que contienen azufre puede tener un efecto adverso indirecto produciendo un aumento secundario de la presión arterial5.

[i] Carbajal Azcona A. Proteínas. Manual de Nutrición y Dietética. Departamento de nutrición. Facultad de farmacia. Universidad Complutense de Madrid.  Disponible en: https://eprints.ucm.es/id/eprint/22755/1/Manual-nutricion-dietetica-CARBAJAL.pdf

 

[ii] European Safety Authority (EFSA) NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2012. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for protein. EFSA Journal 2012;10(2):2557, 66 pp. doi:10.2903/j.efsa.2012.2557

 

[iii] Tremblay A, Bellisle F. Nutrients, satiety, and control of energy intake. Appl Physiol Nutr Metab. 2015 Oct;40(10):971-9. doi: 10.1139/apnm-2014-0549. Epub 2015 May 13. PMID: 26394262.

 

[iv] Paddon-Jones D, Westman E, Mattes RD, Wolfe RR, Astrup A, Westerterp-Plantenga M. Protein, weight management, and satiety. Am J Clin Nutr [Internet]. 2008;87(5):1558S-1561S. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002916523236643

 

[v] Veldhorst M, Smeets A, Soenen S, Hochstenbach-Waelen A, Hursel R, Diepvens K, et al. Protein-induced satiety: effects and mechanisms of different proteins. Physiol Behav. 2008;94(2):300–7. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S003193840800005X

 

[vi] Westerterp-Plantenga MS, Lemmens SG, Westerterp KR. Dietary protein – its role in satiety, energetics, weight loss and health. Br J Nutr. 2012 [citado el 16 de marzo de 2023];108 Suppl 2(S2):S105-12. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/british-journal-of-nutrition/article/dietary-protein-its-role-in-satiety-energetics-weight-loss-and-health/CCA49F7254E34FF25FD08A78A05DECD7

 

[vii] Regulación neuroendocrina del hambre, la saciedad y mantenimiento del balance energético

MERCEDES ELVIRA GONZÁLEZ HITA, KAREN GABRIELA AMBROSIO MACIAS Y SERGIO SÁNCHEZ ENRÍQUEZ

[1] Carbajal Azcona A. Proteínas. Manual de Nutrición y Dietética. Departamento de nutrición. Facultad de farmacia. Universidad Complutense de Madrid.  Disponible en: https://eprints.ucm.es/id/eprint/22755/1/Manual-nutricion-dietetica-CARBAJAL.pdf
[2] European Safety Authority (EFSA) NDA Panel (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies), 2012. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for protein. EFSA Journal 2012;10(2):2557, 66 pp. doi:10.2903/j.efsa.2012.2557
[3] Tremblay A, Bellisle F. Nutrients, satiety, and control of energy intake. Appl Physiol Nutr Metab. 2015 Oct;40(10):971-9. doi: 10.1139/apnm-2014-0549. Epub 2015 May 13. PMID: 26394262.
[4] Paddon-Jones D, Westman E, Mattes RD, Wolfe RR, Astrup A, Westerterp-Plantenga M. Protein, weight management, and satiety. Am J Clin Nutr [Internet]. 2008;87(5):1558S-1561S. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002916523236643
Compártelo: