Ejercicios para mejorar la circulación

La sangre desempeña un papel fundamental en el buen funcionamiento de nuestro organismo, favoreciendo nuestro bienestar corporal. Para ello, debe llegar de manera adecuada a cada rincón de nuestro organismo. Una mala circulación sanguínea puede causar daños irreparables en las piernas, el corazón, el cerebro y otros órganos importantes. ¡Aprende a mejorar la circulación con estos sencillos ejercicios!

La sangre es la encargada de transportar nutrientes y oxigeno por todo el cuerpo, desechar toxinas que se eliminan por la orina y el aire que exhalamos, regular la temperatura y actuar en las defensas del organismo.

Cualquier alteración en el flujo sanguíneo implica problemas en el cuerpo: hinchazón de las extremidades, frío en manos y pies, color azulado en dedos, labios y pies, uñas y pelo quebradizo y con mal aspecto, hormigueo en los miembros superiores e inferiores, varices, etcétera.

Enemigos de una mala circulación sanguínea

Creemos que mejorar la circulación es clave para mantenernos saludables. Existen algunos factores que influyen en no gozar de una buena circulación. Te los enseñamos para que puedas reforzarla y prevenir antes que lamentar.

Mala alimentación y deshidratación

La mala alimentación, abusando de grasas saturadas y comida poco sana, puede producir la aparición de niveles altos de colesterol, lo que comporta que las vías circulatorias se obstruyan, produciendo un alto riesgo de sufrir infartos o enfermedades crónicas.

La falta de agua hace que la sangre sea más espesa, por lo tanto, circula con mayor dificultad.

 

Hábitos insalubres

El tabaco, el alcohol y la cafeína aumentan el ritmo del corazón y la tensión arterial, pudiendo provocar problemas cardiovasculares.

 

Ropa ajustada

La ropa muy ajustada al cuerpo: pantalón vaquero, camisetas, mallas…, disminuye el buen funcionamiento de la circulación de la sangre, donde más se puede notar es en la zona pélvica y en las piernas.

 

Estrés

El estrés además de dañar nuestra mente produce nudos en los músculos que pueden reducir el flujo de sangre que va directamente al corazón y a los principales órganos del cuerpo.

 

Enfermedades

Algunos de los síntomas que proceden de la mala circulación sanguínea son el dolor general, cansancio, calambres, hormigueos, picores, hinchazón en las extremidades, celulitis, sensación de calor, varices, arañas vasculares, entre otros.

 

Ejercicios para realizar en casa

Movimiento de pies

Sentado en una silla, estira las piernas hacia el frente, mueve los pies hacia un lado y hacia el otro. Practica este ejercicio durante 3 minutos.

 

Puntas y talones

Ponte de pie y apóyate sobre la punta de los dedos y sobre los talones. Cuando te apoyes en las puntas elévate todo lo que puedas.

 

Posición tumbada

Acuéstate bocarriba con las rodillas dobladas, eleva la pelvis contrayendo los glúteos, mantén la posición durante unos segundos arriba y baja despacio. Con las piernas estiradas, eleva una pierna y haz movimientos de flexión, extensión y círculos en ambos sentidos del tobillo, baja despacio. Alterna ambas piernas.

 

Estimula el hueso sacro

El sacro es el hueso que se encuentra en la parte anterior de la cadera. La actividad consiste en dar golpes suaves en el sacro con las manos abiertas. Al mismo tiempo, mueve la pelvis de atrás hacia adelante.

 

Bicicleta acostada

Acuéstate bocarriba, con las manos sobre la cabeza o cuello, las piernas estiradas. Eleva las piernas y simula el pedaleo en bicicleta durante un minuto. Contrae el abdomen para que las piernas no caigan. Repite 2 o 3 veces, con una duración de un minuto cada una.

 

Separación de piernas

Acuéstate en el suelo bocarriba, estira las piernas, elévalas unos centímetros del suelo y sepáralas, júntalas. Repite el entrenamiento cardiovascular unas cincuenta veces.

 

Círculos con las rodillas

De pie, coloca las rodillas juntas. Pon tus manos sobre las rodillas y dibuja círculos amplios hacia ambos lados. Repite 12 vueltas para cada lado.

 

Círculos con la cintura

De pie, con las rodillas juntas y los pies colocados en posición paralela a los hombros y los brazos en jarra. Realiza círculos con la cintura. Repite 12 vueltas para cada lado.

 

Consejos para evitar una mala circulación sanguínea

  • Evita las altas temperaturas: estufas, saunas, baños calientes, sol, etcétera.
  • Para dormir, acuéstate sobre el lado izquierdo del cuerpo, con las piernas en alto.
  • Descansa un rato después de la comida. La digestión necesita mucha sangre para su buen funcionamiento.
  • Utiliza ropa cómoda que no oprima, evita usar tacones muy altos.
  • Aprende a controlar el estrés.
  • Intercala duchas de agua fría y templada. Acaba siempre con el agua fría.
  • Sigue una dieta rica en fibra y alimentos con vitamina B, C y potasio.
  • Elimina de tu dieta los alimentos ricos en azúcares blancos, grasas, proteínas animales y sal.
  • Oblígate a beber dos litros de agua al día.

En definitiva, huye del sedentarismo, practica entrenamiento cardiovascular, camina, corre, sube y baja escaleras…, la actividad será tu mejor arma para tener una buena circulación sanguínea.

 

Alimentos para mejorar la circulación

Además de llevar una dieta equilibrada, existe una amplia lista de alimentos con propiedades que favorecen la circulación sanguínea. Entre ellos se encuentran los cítricos, por su alto contenido en vitamina C, nos ayudan a depurar el organismo y a reducir el exceso de grasa en la sangre. El ajo, el apio y la cebolla también son muy beneficiosos para mejorar la circulación.

También es importante controlar el consumo de sal, eligiendo alimentos reducidos en sal y bajos en grasa como por ejemplo el Jamón Cocido Extra BienStar o nuestra Pechuga de Pavo BienStar reducida en sal y sin grasa.

Otros alimentos que contribuyen al buen mantenimiento de las venas y arterias son el tomate, el mango, las almendras, el aguacate, el jengibre, la cúrcuma, el trigo sarraceno, las pipas de girasol, el melón, las uvas, entre otros.

Referente a plantas medicinales que pueden ayudar se encuentran la ortiga, el espino, la aquilea, las flores de tilo, el romero, la cola de caballo y el ginkgo.

Compártelo: