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Cómo recuperar la rutina tras las vacaciones

Las vacaciones nos encantan, ¿verdad? Son un momento del año para desconectar, disfrutar de nosotros mismos, de los amigos, de la familia e, incluso, de algún lugar insospechado donde hemos planificado un viaje. Pero, como se dice, todo lo bueno se acaba y el primer reto al que nos enfrentamos es recuperar la rutina tras las vacaciones; reanudar las actividades habituales que vamos haciendo el resto del año y cada uno lleva este regreso a su manera.

Lo cierto es que las vacaciones pueden ser el momento ideal para desconectar, pero también pueden serlo para reconectar con uno mismo, para replantearse nuevos objetivos, planes o desafíos que queramos conseguir antes de que se termine el año (¡no lo vamos a dejar todo para el 1 de enero!).

Este ejercicio nos puede ayudar a afrontar la rutina desde otro punto de vista, puede ser un “stop&start” que nos ayude a evitar que la vuelta suponga un suplicio para nosotros mismos y para los que nos rodean y, así, sortear al temido síndrome post-vacacional, planteándonos nuevas motivaciones o siguiendo con las que teníamos en marcha.

Además, durante las vacaciones nos dedicamos al descanso y al ocio del que no podemos disfrutar el resto del año, lo que produce, a la vuelta, un cambio brusco en los hábitos de vida por lo que este será uno de los puntos clave a tener en cuenta durante las vacaciones: es importante mantener ciertas rutinas y hábitos saludables que eviten estos cambios tan drásticos de un día para otro.

¿Y a qué hábitos nos referimos?

Alimentación:

Durante las vacaciones solemos cambiar nuestros hábitos alimentarios, y no sólo por los alimentos que seleccionamos, sino por los horarios de las comidas. Un consejo es mantener estos horarios en el periodo vacacional, de modo que esto hará que la falta de apetito que se produce tras esta época pase sin darnos ni cuenta.

Ejercicio físico:

Muchos dejan de lado la actividad física entre el calor y las ganas de descansar, pero otros entre excursiones, rutas turísticas y salidas a media tarde, hacemos actividad física a montones, a veces incluso más, aunque son actividades distintas a las que realizamos el resto del año, y que no forman parte de la rutina habitual.

Así que, al regreso lo ideal es realizar ejercicio físico entre 2 y 3 veces a la semana, como mínimo, y volver a coger el ritmo. De este modo, también nos será más sencillo recuperar la rutina de descanso ya que para muchos se hace cuesta arriba el despertarse por las mañanas.

A la vuelta, para recuperar la rutina, lo mejor es organizarse bien, ordenar el trabajo y calendario, clasificar las tareas y hacer un plan de trabajo que no suponga una gran exigencia desde el primer día, sino de forma progresiva ir aumentando el ritmo.

Seguro que con estos consejos te olvidas del síndrome post-vacacional y recuperas la rutina tras las vacaciones, ¡con las pilas bien cargadas!

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