03

Cuida tu piel con la alimentación

La piel tiene múltiples funciones en el organismo, pero la principal es la de protección, pues es el órgano que separa el medio exterior del interior de nuestro cuerpo impidiendo la entrada de posibles agentes dañinos. Es el órgano más grande que posee el cuerpo y todos los nutrientes tienen un papel fundamental en su correcto funcionamiento, ya que si no cubrimos las necesidades nutricionales recomendadas, se producen una serie de alteraciones que se suelen manifestar a través de la piel. Por eso mismo, hay que cuidarla y mimarla cada día y, una buena manera de hacerlo, es mediante una alimentación saludable y equilibrada.

  • Hidrátate. Bebe alrededor de 1,5-2L diarios de líquidos, principalmente en forma de agua, aunque también puedes hacerlo a través de caldos vegetales, licuados, infusiones… Esto te ayudará a mantener la piel más hidratada, manteniendo la elasticidad y reduciendo el riesgo de entrada de agentes dañinos al organismo.
  • Consume frutas y verduras y hortalizas. Una ración de fruta equivaldría a una pieza mediana y una ración de verduras y hortalizas equivaldría a 150-200g de alimento en crudo. Estos grupos de alimentos son ricos en vitaminas y minerales, muchos de ellos con propiedad antioxidante, que previenen el envejecimiento celular y, en consecuencia, mantienen la salud de tu piel. Escoge aquellas con colores vivos como la zanahoria, el brócoli o la calabaza que contienen cantidades significativas de carotenos y vitamina A, sustancias que tienen un papel fundamental en el cuidado de la piel.
  • Añade alimentos ricos en proteína a tu dieta. Estos son, principalmente, carnes y embutidos magros como los de ElPozo BienStar, huevos y pescados y, también, lácteos y legumbres combinadas con cereales, alimentos que proporcionan aminoácidos (moléculas que tienen múltiples funciones en el cuerpo y el mantenimiento de la piel) al organismo.
  • No dejes de lado a los carbohidratos. Se encuentran principalmente en los cereales (arroz, pan, pasta…) y tubérculos (patatas, boniato). Suponen la principal fuente de energía para las células, imprescindible para el buen funcionamiento de éstas en todo el organismo.
  • Escoge las grasas más saludables. Utiliza aceite de oliva virgen para aliñar y preparar tus platos, pues es rico en grasas monoinsaturadas y contiene, también, ácidos grasos esenciales, así como los frutos secos (toma un puñado al día o cada dos días). El pescado azul, además, proporciona cantidades significativas de omega 3 que actúa como fotoprotector en la piel.

 

Como puedes ver no se trata de seguir una dieta especial, sino de comer de todo para obtener los nutrientes necesarios para un buen estado de salud. Súmate a la vida saludable, empieza por hacer ejercicio y cuidar tu dieta y ¡luce una piel radiante!

Si te ha gustado, comparte, gracias:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTÍCULOS RELACIONADOS