En general las frutas y las verduras de verano tienen elevados contenidos de agua y colores rojizos, anaranjados y verdes intensos. Estas características son debidas a que en verano nuestros requerimientos hídricos son mayores por el calor y estos colores indican, por lo general, cantidades elevadas de las vitaminas A y C, que intervienen en el cuidado de la piel, una de las cosas más importantes en esta época debido a la mayor exposición solar. ¿Quieres saber más sobre las verduras veraniegas?

Características de 4 verduras de verano

Pepino

El pepino es una hortaliza de forma cilíndrica y alargada, de color verde y que pertenece a la familia de las cucurbitáceas. Su origen se encuentra en el sur de Asia, que con el paso de los años llegó a Europa y finalmente se popularizó a nivel mundial. Su cultivo necesita temperaturas medianamente elevadas, es por eso por lo que lo encontramos en verano, aunque actualmente el cultivo de pepinos en invernaderos permite encontrarlos durante todo el año.
Esta hortaliza tiene un contenido en agua muy elevado, lo que hace que su valor energético sea bajo. Los nutrientes que más destacan en su composición son la vitamina C y el potasio, pero no se trata de cantidades sustanciales.

Judía verde

La judía verde es la forma inmadura de las vainas de judías blancas, que crecen en una planta llamada Phaseolus vulgaris. Ésta es una planta trepadora que puede llegar hasta los 3 metros de altura. Debido a los cruces entre plantas, podemos encontrar una gran variación de judías blancas, aunque en el caso de las judías verdes las variaciones son menos, las más conocidas son las planas y las redondas, que tienen ente 10 y 30 cm de longitud. Aunque las encontramos durante todo el año, éstas crecen más en las estaciones cálidas, y cuando llega el otoño empiezan a secarse.
En cuanto al contenido nutricional de las judías verdes, se puede destacar un alto contenido en vitamina C y ácido fólico, además de su contenido en fibra. También se podrían destacar sus cantidades de hierro, calcio y fósforo, aunque las cantidades son inferiores. También contiene compuestos como carotenos y luteína que tienen acción provitamina A, lo que significa que nuestro organismo los convierte en vitamina A cuando lo necesita.

Tomate

El tomate es un fruto originario de América. Crece en un arbusto de la familia de las solanáceas, y existen montones de variedades de tomates. Sus colores van desde el verde hasta el rojo pasando por el amarillo, sus formas varían entre redondeadas en unos y más alargadas en otros, con la piel lisa, con estrías, de tamaños más grandes, más pequeños… Su sabor también puede cambiar según la variedad, pueden tener un sabor más dulce o algún toque ácido.
Su composición se caracteriza por las cantidades de licopeno y betacarotenos, dos componentes de carácter antioxidante. El betacaroteno es una de las formas de la vitamina A, y el licopeno es se relaciona con la prevención del riesgo cardiovascular. Ambas sustancias se absorben mejor cuando el tomate se ingiere con aceite, siempre es mejor utilizar aceite de oliva virgen extra para aprovechar todos los beneficios que aporta este.

Remolacha

De la remolacha, aunque actualmente es más habitual consumir la raíz, antiguamente se consumían sus hojas, de forma similar a las espinacas y las acelgas. Las tres pertenecen a la familia de las quenopodiáceas. Esta hortaliza es originaria del norte de África, donde se cultivaba en zonas costeras. Actualmente el consumo esta muy extendido en los países con climas atemperados y podemos encontrar diversas variedades de remolacha.
La raíz de la remolacha tiene un color violeta y un sabor tirando a dulce, debido a que los azúcares se acumulan en la raíz. También destaca por su contenido en fibra, vitamina C, ácido fólico y potasio.

¡No dudes en introducir verduras de temporada en tus comidas para darles un toque de color!

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