Cómo hacer un caldo casero delicioso

Con el frío que se avecina, ¿ya empiezas a pensar en preparar un buen caldo casero?

Para que te vayas haciendo una idea de las alternativas que tienes para cuando llegue el momento de ponerte manos a la obra, te facilitamos unas recetas sencillas y bajas en calorías para combatir los días lluviosos y fríos.

A tener en cuenta antes de empezar a cocinar

Para empezar, te recomendamos que, independientemente del tipo de caldo que vayas a preparar, escojas productos de buena calidad y en el caso de las verduras, que sean frescas y, a ser posible, de temporada. Las verduras que se utilizan en la elaboración de un caldo casero tienen un sabor muy característico, por esta razón es importante prestar atención a las cantidades que introduces, ya que, si eliges demasiada proporción de una de las verduras, podría destacar demasiado su sabor en el caldo.

También es importante tener en cuenta el tiempo de cocción debido a que se podría estropear el producto si dejas demasiado tiempo hirviendo el caldo. Para la elaboración del caldo de pescado es aconsejable tenerlo en el fuego durante unos 30 minutos, si es un caldo de verduras aproximadamente con 1 hora te será suficiente y, finalmente, si cocinas un caldo de carne el tiempo de cocción se alarga hasta las 3 o 4 horas.

Caldo Vegetal

Para cocinar un caldo vegetal los ingredientes que recomendamos son: 2 zanahorias, 1 rama de apio, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 2 puerros, y un chorrito de aceite de oliva.

Lo primero será lavar bien las verduras, ya que al estar un tiempo sumergidas en el agua de cocción se filtrarán todas las sustancias que estas contengan. A continuación, corta las verduras en dados grandes y rehógalas con un poco de aceite de oliva, para potenciar su sabor. Seguidamente, vierte una cantidad de agua suficiente para cubrir las verduras y un par de dedos más, y aumenta el fuego al máximo hasta que hierva. En ese momento, reduce la potencia a fuego lento y mantenlo así hasta el final de la cocción.

Caldo con carne o pescado

Por otro lado, el caldo más conocido entre las tradiciones familiares es el caldo casero de verduras con carne o pescado. Para su preparación es necesario un kilo de carne (puedes escoger un solo tipo, como el pollo, o una combinación de ellas, cerdo y pollo, ternera y cerdo, cordero y pollo, etc.) o pescado (las espinas le darán mayor sabor al caldo) y verduras: de 50 a 100 gramos de cebolla, puerro, zanahoria y 2 dientes de ajo. Para la cocción sigue el mismo proceso que en el caldo de verduras. Lo que sí es importante en este proceso de elaboración es ir eliminando la espuma que se forma en la superficie del agua, para retirar las impurezas. Una vez acabada la cocción, te aconsejamos que saques la grasa que queda en suspensión en la olla, dejando enfriar el caldo. ¡Así conseguirás una textura más buena y apetitosa!

Trucos y consejos

Para dar más sabor al caldo casero puedes añadirle sal, que es la forma más tradicional de potenciar el sabor o bien, si quieres cambiar un poco el sabor, puedes probar cómo queda con un poco de soja. Entre las salsas de soja te recomendamos el shoyu, que es una salsa más suave elaborada con soja, trigo, agua y sal, por lo que contiene gluten. O bien, la salsa tamari que solamente está fermentada con agua y sal.

Lo ideal es que, una vez que te pones manos a la obra, hagas una cantidad suficiente para poder tener a mano caldo cuando quieras. Puedes optar por conservarlo en la nevera, en un recipiente cerrado herméticamente, durante unos 3 ó 4 días o bien, congelarlo en un recipiente apto. Además, puedes aprovechar los ingredientes que has usado en la elaboración del caldo. Por ejemplo, con las verduras que sobren, te animamos a preparar una crema de verduras o unas croquetas, canelones o albóndigas con la carne, de modo que reaprovecharás todos los ingredientes evitando desperdicios de alimentos.

Saca tu gorro de chef y ¡prepara un caldo casero de rechupete!

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