carne blanca

Aunque ambos tipos de carne aportan diversos nutrientes esenciales para la salud, existen ciertas diferencias que hacen que las características nutricionales de la carne blanca y la carne roja sean distintas.

La carne en general aporta diversos nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales. A nivel de proteínas puede ser variable, aunque todos los tipos de carne aportan alrededor del 20%-25% de este nutriente. Las vitaminas que destacan principalmente son las del grupo B, sobre todo, la vitamina B1 (tiamina), que ejerce diversas acciones en el funcionamiento del corazón y del metabolismo energético, la vitamina B3 (niacina), que contribuye al mantenimiento del sistema nervioso, la B6 que participa en el metabolismo normal de las proteínas y la vitamina B12, cuya principal fuente natural son los alimentos de origen animal, como las carnes. Los minerales protagonistas en este alimento son el hierro de alta biodisponibilidad, es decir, que es un tipo de hierro que se absorbe muy bien por parte del sistema digestivo y es muy aprovechable en el organismo, y el zinc, que desarrolla una función de protección de las células frente al daño oxidativo. También contienen otros minerales, en menor proporción, como el cobre, el magnesio o el fósforo.

Pero, entonces, ¿qué diferencias existen entre la carne roja y la carne blanca?

Una de las principales diferencias, sería el aporte de hierro. La carne roja tiene un aporte de hierro superior al de la carne blanca, de ahí que su color sea más rojizo, al contrario que la carne blanca que es más clara. Esto nos puede ayudar a distinguir los dos tipos de carne de un vistazo.

Otra diferencia importante, la más importante a nivel nutricional, sería el contenido en grasas. Tanto la cantidad de grasas totales, como la cantidad de grasas saturadas varía notablemente entre la carne blanca y la carne roja. Esta segunda contiene una mayor proporción de grasas, encontrando diferencias aproximadas entre el 8% de la carne blanca y el 20% en la carne roja.

Evidentemente, la cantidad de grasas y grasas saturadas dependerá del corte que escojamos y es que puede variar muchísimo. Por ejemplo, en el caso del cordero, por cada 100 gramos, las chuletas contienen 17,9g de grasa, mientras que la pierna contiene 14,5g. En el caso del cerdo, el solomillo tiene 8,9g de grasa, sin embargo, el lomo contiene solamente 3,5g de grasa. ¿No lo sabías? Descubre más propiedades nutricionales de la carne de cerdo.

Y, ¿cuál es carne blanca y cuál es carne roja?

Los expertos consideran que la carne roja es la carne de ternera, buey, cordero, caballo, avestruz, la carne de caza y, también, las vísceras.

La carne blanca sería la carne de las aves como el pavo y el pollo, el cerdo y el conejo.

Para mantener una dieta equilibrada es recomendable escoger carnes blancas, entre 3-4 raciones a la semana, dejando el consumo de carne roja a 3 o 4 veces al mes, según los expertos en alimentación.

Sigue una dieta equilibrada y saludable, ¡tu salud te lo agradecerá!

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