¿Qué información contienen las etiquetas de los alimentos? ¿Qué podemos extraer? ¿Te fijas en ellas, pero no sabes bien cómo interpretarlas? Pues vamos a ver cómo leer las etiquetas de los alimentos para poderlas entender bien.

El etiquetado es la información que define las características de un producto, es decir, información básica sobre lo que estamos comprando.

A nivel legislativo, todo ello está regulado por una normativa que unifica a toda la Unión Europea (UE), con la que se establece la obligación de dar un mínimo de información nutricional y del producto. Esto es positivo porque se nos da una garantía a los consumidores y porque las etiquetas contienen una misma información, lo que hace más fácil su entendimiento.

 

La información que contienen las etiquetas:

– Etiquetas claras y legibles. Para facilitar su lectura el tamaño de la letra de los envases debe ser suficientemente grande.

– Nombre del producto alimentario.

– Ingredientes. Siempre ordenados de mayor a menor peso, de mayor a menor cantidad.

– Información nutricional. La información nutricional básica que hay que mostrar en la etiqueta es: valor energético, grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal.

– Presencia de alérgenos. Hay que indicar los alérgenos con una tipografía diferente al resto de ingredientes. Hay 14 alérgenos de declaración obligatoria en la actualidad: cereales que contengan gluten, crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, leche y sus derivados, frutos de cáscara, apio, mostaza, granos de sésamo, sulfitos, altramuces y moluscos. Aunque éstos no suponen ningún problema de salud para las personas que no sufren ninguna alergia.

– Cantidad neta. La unidad de medida para los líquidos puede ser en litros (L), mililitros (ml) o centilitros (cl) y para los sólidos en gramos (g) o en kilogramos (Kg).

Fecha de caducidad o consumo preferente. La fecha de caducidad es para productos perecederos, y hace referencia al momento en que ya no se puede consumir el alimento porque empieza a estropearse. En cuanto al consumo preferente, significa que a partir de esa fecha ya no se garantiza que el alimento conserve sus características.

– Condiciones de conservación. Indica la manera de mantener el alimento en buen estado hasta la fecha de caducidad / consumo preferente.

– País de origen o lugar de procedencia. Las normas de origen obligatorias son para productos como carnes, frutas, verduras y hortalizas, aceite de oliva, miel y productos procedentes de fuera de la Unión Europea.

– Identificación de la empresa que ha fabricado el alimento.

– Lote. Es el conjunto de productos elaborados en las mismas condiciones. Se trata de un sistema de identificación y de trazabilidad del producto, desde el origen hasta la venta.

Además, algunas de las novedades destacables del último reglamento europeo son, entre otras, la obligatoriedad de especificar el origen de aceite o grasa que se ha utilizado en la elaboración del producto, más allá de si es animal o vegetal.

 

¿Has aprendido algo nuevo sobre el etiquetaje de los alimentos? Cuando tengas una etiqueta delante, puedes intentar leerla y entenderla mejor.

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