Ir a comprar es algo que todos hacemos casi semanalmente. Hay quien prefiere hacer una gran compra mensual y luego alguna puntual para adquirir los productos frescos. Otros prefieren comprar un par de veces por semana. ¿Con cuáles te identificas? Sea como sea, la organización de la compra es un factor clave para no duplicar productos, gastar más de lo esperado o derrochar alimentos que luego se estropean en la despensa y frigorífico.

Se estima que en España cada familia malgasta más de 1.000 euros al año en comida, así que toma nota para evitar este derroche en tu compra.

Una buena idea, es planificar el menú semanal. Para ello, es importante dedicar unos minutos a elaborar el menú y deberemos adaptarlo a cada situación. Por ejemplo, si hay niños en casa que comen en el cole, lo ideal será adecuar las cenas, o si comemos en el trabajo, etc.

Recuerda que seguir una alimentación saludable es fácil y económica se sabe elegir bien los alimentos de tu menú: frutas y verduras, cereales preferiblemente integrales, lácteos, carne y pescado, huevos y legumbres.

A partir de esta planificación, revisa qué alimentos tienes en casa y cuales necesitas comprar, de modo que te sea fácil hacer la lista de la compra.

Una herramienta sencilla y útil es una plantilla. Ordénala por categorías o columnas donde aparezcan los productos básicos del hogar como los productos de limpieza, baño y aseo personal, los productos básicos para cocinar como la sal, el aceite de oliva virgen, el vinagre y los productos de uso diario o más perecederos como los lácteos, derivados cárnicos, cereales, conservas, frutas y verduras, etc.

Una vez diseñada la plantilla, el mejor truco es colgarla en la nevera e ir marcando cuáles son los productos que necesitarás en la próxima compra.

Una vez en el supermercado debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Ser muy cuidadoso en no dejarte llevar por los impulsos. Un truquillo es ir después de haber comido. Ir con hambre puede hacer que cojas productos irrelevantes y que no estaban en la lista inicial. Y, ¡valora bien las ofertas!, o puedes acabar con la despensa llena de productos precederos que no podrás consumir.
  • Mirar bien la fecha de caducidad. Valora cuándo vas a consumir los alimentos. Si lo vas a hacer de inmediato o en pocos de días, no es preciso adquirir un producto con fecha de caducidad lejana.
  • Comprar solo el producto fresco que vayas a consumir en un plazo breve de tiempo. Después del pan y los cereales, la fruta y la verdura es el producto que más tiramos a la basura por haber sobrepasado el tiempo de consumo.
  • Comprar sin prisas. Como dice el dicho “las prisas son malas consejeras”.
  • Repasar bien la lista de la compra. Es fácil despistarse y acabar marchando del comercio sin algún producto de la lista. Esto nos obligará a realizar un nuevo viaje al establecimiento con el consecuente coste en tiempo y probablemente, compremos cosas de más.

Igual de importante va a ser la organización de la compra una vez en casa. Una buena práctica es ordenar la despensa colocando los productos más viejos al frente, de modo que se consuman primero. Lo mismo pasa con el frigorífico, que debe estar ordenado, almacenando los alimentos correctamente en túpers, con la temperatura adecuada y permitiendo la circulación del aire interior, por lo que no se recomienda sobrecargarlo.

Esperamos que estos sencillos consejos te sean de gran ayuda.



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