Seguro que alguna vez has escuchado eso de que las naranjas van muy bien para el resfriado (a veces se dice, incluso, que curan), porque tienen vitamina C. Pero, ¿qué hay de cierto en esta afirmación? La verdad es que las naranjas no curan el resfriado, pero sí pueden ayudar a prevenirlo gracias a la cantidad de vitamina C que contienen. Este nutriente ayuda a que el sistema inmunitario, el sistema de defensas, se mantenga activo y alerta, es decir, en condiciones normales. Por ese motivo, seguir una dieta variada que aporte suficiente cantidad de vitamina C (y de otros nutrientes), ayuda a que este sistema nos proteja de forma adecuada, no sólo contra el resfriado, sino contra cualquier otra afección. Es por eso que existe una relación estrecha entre las naranjas, el resfriado y el invierno.

¿Cómo puedes aportar suficiente cantidad de vitamina C a tu organismo a través de la dieta?

Llevando una dieta equilibrada, variada y suficiente, una alimentación saludable (link a artículo Alimentación saludable), y eligiendo alimentos que contengan una cantidad adecuada de vitamina C como son, principalmente, las frutas, las verduras y las hortalizas frescas. Es importante que elijas alimentos propios de cada estación, alimentos de temporada, y de proximidad, ya que esta vitamina es del grupo de las hidrosolubles (las solubles en agua) y se oxida con relativa facilidad, lo que significa que con el paso de los días (en la nevera, en un viaje desde su origen o con la cocción, por ejemplo) el alimento reduce la cantidad de vitamina C que contiene.

¿Qué alimentos puedes elegir en cada estación?

Invierno: en cuanto a las verduras se recomienda elegir el brócoli, las coles en general (de Bruselas, col verde, coliflor, etc.), las espinacas, los berros o las alcachofas. De frutas, puedes optar por la naranja en todas sus variedades, la mandarina, el kiwi o el limón para aliñar.

Primavera: en el grupo de las verduras todavía se encuentran algunas variedades de col, pero aparecen otras como el pimiento verde, el tomate o el espárrago. En el de las frutas lo mejor es escoger albaricoques y fresas.

Verano: de entre las verduras el tomate alcanza su máximo punto de madurez, aunque es el pimiento rojo (crudo, eso sí) el alimento que más vitamina C contiene del grupo de las verduras; también puedes elegir pimiento verde y calabacín. De entre las frutas puedes elegir melón, uvas y melocotón.

Otoño: comienzan las coles, las acelgas y espinacas, en el grupo de las verduras. En el de las frutas puedes optar por el pomelo, el mango, las primeras mandarinas, y naranjas.

Si te has fijado bien, el invierno es una de las estaciones con un mayor número de alimentos ricos en vitamina C, ya que los cambios de temperatura, el frío, las lluvias y los vientos hacen que el sistema inmunitario pueda verse más debilitado que en otras épocas del año. A pesar de esto, es una vitamina que podemos encontrar durante todo el año en diversos alimentos ya que, aparte de esta función, también cumple con muchas otras: contribuye a la formación de colágeno (una proteína que forma fibras) para el funcionamiento normal de los vasos sanguíneos, los huesos, los cartílagos, las encías, la piel y los dientes, a que el metabolismo energético, el sistema nervioso y la función psicológica desempeñen su papel de forma normal, a mejorar la absorción del hierro, a disminuir el cansancio y la fatiga y a proteger las células del cuerpo del daño oxidativo.

Ya has visto que la vitamina C es importante para muchas funciones del organismo, por eso es importante tomarla durante todo el año, pero sobre todo en invierno.

 



Échale un vistazo


Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de éstas y aceptando nuestra política de cookies. Más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies