Seguro que ya sabéis bien qué es el colesterol, aunque también sabréis que siempre se puede aprender algo más. Por eso, para entender mejor qué es y, sobre todo, cómo funciona en nuestro organismo vamos a profundizar un poco más.

Circula a través de la sangre por el cuerpo entre el hígado, donde se produce y se almacena, y el resto de los tejidos que forman el organismo. Pero como se trata de una sustancia grasa, la mayoría no es soluble en soluciones acuosas como la sangre, y necesita de unas sustancias llamadas lipoproteínas para desplazarse por ella.

¿Qué son las lipoproteínas?

Son unos elementos esféricos que formados por dos partes. En su parte interior se encuentran el colesterol y los triglicéridos y la parte externa se forma por otras sustancias como proteínas, lípidos solubles y colesterol libre, por lo que son el vehículo de transporte, desde los intestinos y el hígado hasta las células de donde se necesiten.

Se pueden encontrar cinco clases de lipoproteínas

  • Quilomicrones: que son las más grandes y las que más colesterol contienen.
  • Las lipoproteínas de muy baja densidad o VLDL, por sus siglas en inglés (very low density lipoproteins).
  • Las lipoproteínas de densidad intermedia o IDL (intermediate density lipoproteins).
  • Las lipoproteínas de baja densidad o LDL (low density lipoproteins), también conocidas como “colesterol malo”.
  • Las lipoproteínas de alta densidad o HDL (high density lipoproteins), que se conocen como “colesterol bueno”.

¿Cómo se transporta el colesterol por el cuerpo? Los dos recorridos del colesterol

El colesterol que está presente en nuestro cuerpo se obtiene a través de dos vías distintas. Una es la dieta, es decir, el que ingerimos a través de los alimentos (también llamado colesterol exógeno) y el que fabrica el propio cuerpo (colesterol endógeno).

El recorrido del colesterol exógeno comienza mediante la absorción, junto con los triglicéridos, por parte del intestino. Aproximadamente, absorbemos un 40% del colesterol que hemos ingerido. Para poder atravesar la barrera intestinal, se une a los quilomicrones. Éstos pasan al torrente sanguíneo y van liberando triglicéridos en los músculos o en el tejido graso de reserva (el que tenemos acumulado). Una vez se han liberado los triglicéridos, los quilomicrones llegan hasta el hígado cargados de colesterol. La cantidad que el hígado no necesita pasa a las sales biliares y puede volver a ser absorbida por el intestino, llevándola de nuevo al hígado, de modo que el colesterol endógeno sigue un circuito, más o menos cerrado entre estos dos órganos.

Sin embargo, el colesterol endógeno se produce en el hígado y se secreta a la sangre a través de las lipoproteínas VLDL y se transporta junto con triglicéridos. Estas últimas sustancias viajan hasta las células de los músculos y del tejido graso acumulado, donde se liberan. Así, las lipoproteínas VLDL se van transformando en lipoproteínas IDL (que contienen menos cantidad de triglicéridos que las anteriores). Éstas siguen su camino, y se van transformando hasta lipoproteínas LDL (que ya no poseen triglicéridos) que son las encargadas de transportar la mayoría del colesterol a través de la sangre hasta los tejidos periféricos (es decir, los tejidos que se encuentran más alejados del hígado). Las lipoproteínas LDL, conocidas como colesterol malo, son las más perjudiciales para el organismo ya que están directamente relacionadas con un aumento del riesgo cardiovascular.

Las lipoproteínas HDL, las de alta densidad, se encargan de hacer el camino inverso. Es decir, son las responsables de concentrar el colesterol libre desde los tejidos periféricos hasta el hígado de nuevo. Por este motivo, las lipoproteínas HDL se relacionan directamente con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Influye la cantidad de colesterol que ingerimos, en la sangre?

El hígado es capaz de incorporar una parte del colesterol alimentario al colesterol que el fabrica, por lo que, si la ingesta de este nutriente a partir de la dieta es elevada, puede regular su capacidad de fabricación. Pero es que otras sustancias como las grasas saturadas sí afectan a la cantidad de colesterol que hay en la sangre. Cuantas más grasas saturadas se ingieran a través de los alimentos más elevado estará, por lo que es importante seguir una dieta saludable y saber escoger entre las opciones que tenemos disponibles, como los productos ElPozo BienStar, que son bajos en grasas y en grasas saturadas.

¿Conocías tan al detalle cómo se comporta el colesterol en nuestro organismo? ¡Cuida tu dieta y haz ejercicio físico para mantenerlo a raya!

Si te ha gustado, comparte, gracias: