El momento de descongelar un alimento para cocinarlo posteriormente es un paso importante en cuanto a la higiene y la seguridad del alimento en cuestión.

Hay diferentes maneras de descongelar un alimento, pero no todas son adecuadas. A continuación, vamos a analizar las tres formas más frecuentes para llevar a cabo este proceso, resaltando los beneficios y los inconvenientes de cada método.

Este proceso es importante que se realice de la forma más segura posible. Cuando los alimentos se congelan, las bacterias que puedan tener en su interior se mantienen latentes y pueden volver a estar activas una vez descongelado el alimento, sí este proceso no se realiza correctamente.

Maneras de descongelar los alimentos

El microondas

La principal ventaja de este método es que es el más rápido. A pesar de esto, la principal desventaja se debe a que los bordes de la comida pueden cocinarse mientras que el centro del alimento puede permanecer congelado.

Para evitar este problema es necesario rotar constantemente el alimento (la mayoría de los microondas ya incorporan el plato rotativo). Otro pequeño truco que puede ayudar a acelerar el proceso de descongelación y evitar que se cocinen los bordes puede ser trocear la pieza de comida en piezas más pequeñas.

Un alimento descongelado en el microondas tiene que ser cocinado inmediatamente después de su descongelación.

Descongelación en la nevera

Es el método más lento para descongelar alimentos por lo que requiere de una planificación previa. En este caso, sacaremos el alimento a descongelar del congelador y lo pondremos en la nevera. Para que no se viertan los jugos ni otros líquidos propios de la descongelación es aconsejable poner el alimento en un plato evitando así la contaminación de otros alimentos.

En este caso, también es imprescindible cocinar el alimento de forma inmediata a la descongelación para prevenir el crecimiento de bacterias.

Este método es el más recomendado para descongelar los pescados. Aunque es el más lento es el más seguro para este tipo de alimentos.

Una vez descongelados los alimentos no se pueden volver a congelar, siempre y cuando, no se haya superado el período de consumo recomendado. Eso sí, no es necesario cocinarlos inmediatamente después. Por ejemplo: la carne picada, los mariscos y la carne procedente de aves pueden consumirse hasta uno o dos días después de haberse descongelado.

Descongelar en agua fría

Es más rápida que la anterior, pero necesita más atención a lo largo del proceso. En este caso, los alimentos deberán estar envueltos o envasados de forma hermética para evitar, por una parte, que el alimento absorba agua y, por otra, que se contamine de las bacterias propias del agua.

El agua debe estar a temperatura ambiente y debe cambiarse, aproximadamente, cada 30 minutos para conseguir que la temperatura sea uniforme a lo largo de todo el proceso de descongelado.

Por lo tanto, este proceso, aparte de ser largo (las piezas inferiores a un kilo pueden tardar, aproximadamente 45 minutos en descongelarse y más de una hora las de peso superior), requiere de nuestra atención para garantizar la seguridad de la descongelación.

Como proceso del cocinado

Los alimentos congelados pueden descongelarse como proceso de su cocinado. En este caso, los alimentos que responden mejor a este método son los vegetales y las carnes picadas.

Es necesario tener en cuenta que el tiempo de cocción y preparación normal del alimento aumentará y que será necesario mezclar la comida con frecuencia.

Errores más comunes en la descongelación de alimentos

  • Los alimentos no deben descongelarse a temperatura ambiente o en agua caliente. Debemos tener en cuenta que la proliferación de microorganismos se produce entre los 4º y los 65ºC.
  • Debe evitarse el contacto directo entre alimentos que se descongelen y otros que ya estén cocinados para evitar contaminaciones cruzadas.

Por lo tanto, recuerda, que si tienes que descongelar un alimento las formas más seguras para hacerlo son como proceso del cocinado (aunque se alargue el tiempo de cocción) y la descongelación en la nevera.

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