¿A quién no le apetece hacer un viaje al extranjero? Poder disfrutar del clima cálido de los países tropicales o admirar los paisajes nevados que dejan los países dónde hace más frío.

Son muchos los sitios a los que puedes ir de viaje, pero hay ciertas cosas que debes tener en cuenta si tienes pensado ir al extranjero. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!

Un viaje te permite desconectar de tus obligaciones profesionales, momento en el que te puedes permitir pensar más en ti y dejar el estrés a un lado. Son unos días especiales en los que puedes estar al 100% pendiente de tu familia o amigos, sin necesidad de pensar en el trabajo o en los estudios.

Es una experiencia que te llena de felicidad, de recuerdos que no vas a olvidar. Lo único que tienes que hacer es organizarlo bien para poder disfrutarlo al máximo.

Muchas veces, al viajar al extranjero comemos platos que no forman parte de nuestra dieta habitual. Y en numerosas ocasiones, acaban afectando a nuestro sistema digestivo. 

¿Qué suele ocurrir en esos casos?

Como te hemos dicho, nuestro cuerpo está acostumbrado a llevar, más o menos, una rutina de alimentación, con alimentos y técnicas culinarias típicos de nuestra zona de residencia y de nuestro país. Por este motivo, cuando vas de viaje y comes algo completamente distinto a lo que incluyes normalmente en tu alimentación, no termina de sentarte del todo bien. Es entonces cuando aparece, en la mayoría de los casos, la diarrea, también conocida como la diarrea del viajero.

Muchas veces, las molestias digestivas aparecen por el consumo de alimentos muy condimentados o picantes, por una mala manipulación e higienización alimentaria (que suele ocurrir, más frecuentemente, en países en vías de desarrollo), por cambios en el entorno al que estás más acostumbrado, etc…

¿Se puede evitar?

La respuesta es sí, pero para eso debes vigilar lo que comes.

Disfrutar de la gastronomía de un país, probando las recetas típicas, es un verdadero placer la mayoría de las veces.  Sigue estas recomendaciones para evitar el malestar digestivo impida que disfrutes de tu viaje:

  • Come todo lo que veas apetecible, siempre y cuando esté bien cocinado. Si no estás seguro de lo que vas a comer te va a sentar bien, mejor toma otra cosa.
  • Evita consumir el pescado, los huevos y la carne crudos.
  • Si tienes la opción, mejor prepárate tu propia comida.
  • Lávate las manos antes y después de cada comida.
  • Lleva siempre contigo una botella de agua mineral. Si no tienes garantías de que el agua sea potable, no bebas de fuentes (ni por supuesto, de ríos).
  • No aceptes cubitos de hielo: desconoces si el agua puede estar contaminada o no.
  • En el caso de que no llevaras agua embotellada encima, puedes optar por tomar bebidas calientes, como por ejemplo té o café.
  • Si vas a un país tropical, bebe abundante agua, para evitar la deshidratación.

Así pues, lo más importante a la hora de planificar un viaje es saber organizarlo correctamente para que se convierta en un bonito recuerdo. Una vez llegado a tu destino solo tienes que disfrutar.

Lo que tendrás que controlar más es lo que vayas a comer, así te aseguras de que una molestia digestiva no va a estropear tu viaje.

Con todas estas recomendaciones, ¿A qué esperas para viajar al extranjero? ¡Una buena compañía es todo lo que necesitas!

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