La leche materna es, sin duda, el mejor alimento para el recién nacido durante los primeros meses de vida. Aporta al bebé las necesidades nutricionales necesarias para su crecimiento y desarrollo, además de establecerse un vínculo emocional madre-hijo. Llevar una alimentación adecuada durante la lactancia materna es esencial para conseguir una buena salud para el hijo, pero también para la propia madre.

 

¿Que alimentación debes seguir durante esta etapa?

No hay una dieta específica, es importante seguir una dieta sana y variada, teniendo en cuenta algunas pautas que es importante recordar.

  • La importancia de la hidratación. Como ya sabes, una buena hidratación es una clave fundamental en todas las etapas de la vida, pero cobra especial importancia en este periodo. La leche materna está compuesta mayoritariamente por agua, por eso, aumentan las necesidades en las mujeres que dan el pecho. Durante la lactancia se deben sumar entre 600-750ml/día de agua a la cantidad que se toma de forma habitual. No obstante, si haces más actividad física o si la temperatura es elevada, los requerimientos aumentan. Así que mantente bien hidratada, eligiendo el agua como bebida de referencia y combinándolo con infusiones, bebidas vegetales sin azúcares añadidos o, también, con otras bebidas saludables caseras.

 

  • ¿Los alimentos alteran el gusto la leche? Los alimentos pueden cambiar el olor y sabor de la leche materna. Algunos, como el esparrago o las alcachofas tienen componentes muy aromáticos que pueden dar cambios más notorios. No por ello es necesario dejar de incluirlos en la dieta, pero sí controlar la respuesta del bebé frente este cambio de sabor. Además, el hecho de que el bebé se familiarice con diferentes sabores permitirá que se adapte más fácilmente a los sabores de los alimentos cuando comience a probarlos.

 

  • ¿Puedo seguir tomando café? Las bebidas estimulantes, igual que lo son para ti, también lo serán para tu bebé. Intenta evitar este tipo de bebidas como el café y otras bebidas con cafeína, té o alimentos como el chocolate. Una cantidad elevada de estos productos puede producir irritabilidad y falta de sueño en el bebé. Intenta evitarlos o consumirlos justo después de dar el pecho.

 

  • Tabaco y alcohol. Tomar vino o cerveza con moderación es perjudicial para tu salud, y mucho más lo puede ser para el bebé lactante. Por eso, la recomendación es que no tomes bebidas alcohólicas mientras estés dando el pecho. Lo mismo pasa con el tabaco, conocidos son sus efectos perjudiciales para la salud, por eso, se debe evitar a toda costa. Además, es importante no fumar nunca en presencia del bebé y tampoco hacerlo dentro de casa.

 

  • Dieta saludable. Debes tener en cuenta que la producción de leche materna aumenta el gasto energético; así de sabio es nuestro cuerpo que, si te encuentras en este periodo de la maternidad, habrá aumentado tu sensación de hambre. Lo importante es no olvidarse de seguir una dieta saludable, potenciando los alimentos que aportan los nutrientes que se necesitan en más cantidad durante esta etapa: proteínas, minerales (sobre todo el calcio) y vitaminas, principalmente. Aumenta el consumo de frutas y verduras para cubrir las necesidades de todas las vitaminas y minerales, además de asegurar el consumo de calcio con lácteos o alimentos enriquecidos, al igual que alimentos que sean ricos en proteínas, como las carnes magras, los pescados y los huevos. En definitiva, seguir una alimentación saludable, aportará beneficios a corto y largo plazo tanto para ti, como para el bebé.

 

Teniendo en cuenta estas pautas, ya tienes todas las claves para poder disfrutar de una buena alimentación durante esta etapa y proporcionar los mayores beneficios tanto a ti como a tu bebe

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